domingo, 22 de julio de 2012

Un hombre de honor - Bitacora 13


Crnel. Raúl Orlando Muguerza H.
Para una ciudad caótica y desordenada
Un hombre de honor
Escribe: Hugo Tafur
       (peruano)
La noche se despidió entre suspiros y pañales de luz… amanecía en nuestro puerto y el nuevo día nacía envuelto en una gama de tonalidades y brisas que susurraban no se que misteriosos secretos...agradecí a Dios por la gracia de la vida, por su protección y por los destellos de felicidad con que me premia. Embelesado en lo alto del edificio en el cual me encontraba, contemplé como las sombras se desprendían de los muros huyendo despavoridas ante la presencia de la luz…sentí como si la ciudad se desperezara y el puerto cobrara vida, al romperse el cascarón negro de la noche y el nacer de un nuevo día al contacto tibio de los rayos del astro rey, que esplendoroso, resaltaba con mayor nitidez la belleza de nuestra Bahía “El Ferrol”; allá a lo lejos, casi en ordenada columna ingresan por la “Bocana Chica” las pequeñas embarcaciones artesanales, trayendo el “pan de cada día” hecho peces…peces rebosantes de proteínas que calmarán no solo el hambre, sino nutrirán a nuestros niños. 

En la rada, las lanchas ancladas se bambolean ligeramente en un mar sereno, parecen pelícanos satisfechos imposibilitados de volar… son las naves, que por diferentes motivos no pueden hacerse a la mar. En el muelle Gildemeister, el ambiente se torna agitado, comienza a poblarse de hormigas humanas que van y vienen, por aquí y por allá; también, las calles del centro de la ciudad van cobrando su febril actividad, sobre todo, alrededor del Mercado Modelo; frente al diario, hay dos bares anónimos que nunca cierran, atienden las 24 horas del día, a parroquianos que gustan beber con música cantinera a todo volumen y mientras embotan sus sentidos, tararean canciones con la estupidez del borracho.

En esas reflexiones, viene a mi memoria el Chimbote de ayer, el obrero laudable de la patria de los años cincuenta, que comenzaba a desarrollar su industria pesquera, siderúrgica y conservera y con ello, a contaminar y destruir nuestra hermosa bahía, de playas candentes y blancas arenas rebosantes de peces, mariscos, choros, cangrejos, maruchas, “muy muys” y hasta "carreteros"; ni que decir, del espectáculo natural de las aves marinas y delfines… y nuestros recios pescadores, unos chinchorreando y otros pescando con cortinas en la orilla.  Chimbote, era destino obligado de viajeros, que abarrotaban el hotel de turistas “Chimú”, de C.P.S.; eran los tiempos, en que aún subsistían en nuestro puerto edificios y casonas de madera; plazas, plazuelas y calles sin asfaltar y la población, -si mal no recuerdo- no superaba las dieciocho mil personas… casi nos conocíamos entre todos los moradores. 

Recuerdo, que era tema obligado el “boon” pesquero, se daba por descontado el despeje de Chimbote, se especulaba que con el desarrollo pesquero, siderúrgico y conservero, nuestro puerto se convertiría en poco tiempo, en un polo de desarrollo industrial, en una metrópoli moderna y envidiada ¡Qué ingenuidad!... ¿Cuánta riqueza se extrajo de su mar? ¿Cuántos “tiburones” se enriquecieron en esta “Tierra de promisión”?... Nuestro Chimbote fue una mina de oro a tajo abierto, que hizo potentados a muchos que no sabían siquiera leer ni escribir; sin embargo, el soñado progreso no devenía como correspondía; se  saqueaba su mar y se sobre explotaba su riqueza marina; se instalaron con la anuencia de sus autoridades, fábricas pesqueras en su ribera, que contaminaron rápidamente su hermosa bahía y el medio ambiente, dándonos fama de ciudad pestilente. Con ello, se mató la riqueza ictiológica que albergaba desde tiempos inmemoriales la Bahía “El Ferrol”, y que generosa ofrecía como despensa natural a los porteños.

Sus autoridades, la mayoría llevados solo por el egoísta afán de figurar, tenían una visión estrábica del futuro, carecían de imaginación, convicción y ambición para proyectar algo grande y sentar las bases de una gran ciudad industrial, que visionarios como Meiggs y Tovar, habían señalado como el destino que le correspondía a Chimbote; lo que era peor, permitieron un crecimiento caótico y desordenado, con planes insignificantes; una ciudad que comenzó a expandirse con rapidez y superar las sesenta manzanas, no les sugirió ni por asomo, propósitos de gran envergadura, sino paliativos, obras que al poco tiempo eran insuficientes, como el agua y desagüe por ejemplo; cuantas veces, hemos visto levantar estas redes e instalar otras que no eran soluciones definitivas, ya que se hacían sin criterio técnico ni perspectiva, como tener en cuenta la mecánica de suelo y nuestro rápido crecimiento demográfico, que multiplicaba el caudal de aguas servidas y que las hacía pronto colapsar; postergándose una y otra vez, la solución definitiva de sus necesidades básicas. Chimbote, hasta hoy, sólo ha recibido paliativos, con el retrógrado criterio del “hasta mientras”, que ha agravado su postración y progreso, ya que desandar su camino caótico implica astronómicas sumas de dinero.

Una extraña y maléfica estrella pareciera perseguir a nuestro puerto; pocas veces, sus verdaderos hijos han ocupado los cargos directrices, casi siempre, “extraños” sin raigambre y amor a Chimbote ostentaron el timón de su futuro. Como consecuencia se ha postergado  su  progreso y se ha torcido su destino, aunque hay que decirlo, “algunos malos hijos” fueron cómplices de esta infamia. Pero lo que subleva, es saber que quienes vienen de afuera, siempre traen el entusiasmo de “piratas”y “filibusteros”, ansiosos  de fomentar la corrupción y llenarse las manos con dineros mal habidos, a sabiendas que no serán juzgados y en el peor de los casos, se irán con el prestigio maltrecho  pero con los bolsillos llenos.

La corrupción, la inmoralidad campea por doquier, es “vox populi” que en nuestro  Chimbote se han afincado mafiosos que pasan por honrados ciudadanos, sin embargo son varones de la droga, el soborno y la extorsión. Cada día esta “gentuza” envenena el alma de las nuevas generaciones y cambia el destino de las naciones, estos “distinguidos” ciudadanos en realidad forman parte de las huestes que destruyen nuestro planeta, deberían ser declarados sin miramientos enemigos públicos y puestos a buen recaudo. Estos individuos, son cada día más  poderosos económicamente, mientras en nuestros barrios humildes miles de niños pasan necesidades y mueren de hambre, nuestros jóvenes se degradan y miles de familias superviven… Ante la insensibilidad de sus congéneres y autoridades.

En este tema, la  pregunta  medular que se plantea es ¿Quién tiene la autoridad moral suficiente para ponerle la mano a esta gentuza? Estamos impacientes, nos dijeron que con la llegada del General Ketin a la dirección de P.N.P todo cambiaría, pero es evidente, el remedio tarda. La misma Institución en nuestro puerto, para no ir mas lejos, se vio remecida por vientos de corrupción e inmoralidad, muchas voces expresaron su indignación y protesta, se pedía a gritos su reorganización, nuestro medio periodístico no fue ajeno a esta petición, pero no hubiera pasado nada si Dios no nos hubiera regalado  la presencia  pasajera de un Hombre con “H” mayúscula, que evidentemente tiene los pantalones bien puestos y que  “se atrevió” por su propio honor, en representación de la Inspectoría Regional de la P.N.P.,  hacer una reestructuración de los cuadros de oficiales que nunca merecieron  pisar nuestro puerto.  Esta  vez, Chimbote no quedó burlado, por quienes los recibimos con los brazos abiertos y se van en la oscuridad y el ostracismo de la vergüenza,  si  aún les queda. Algún día, nuestra historia porteña, hablará del Coronel Raúl Orlando Muguerza Hernández, que vino a ser la muestra de un botón distinto y que siempre merecerá nuestra gratitud, respeto y admiración...Realmente, Chimbote, necesita muchos Muguerzas. 

Chimbote, 14 de Febrero de 1996
Archivo BITÁCORA 13 (19960214) Chimbote
Revisado para el blogger (JAPÓN - 47-20120722) Tochigi Ken

jueves, 12 de julio de 2012

Toque de silencio - Bitácora 13

El pequeño héroe
Toque de silencio

Escribe: Hugo Tafur
        (peruano)
Noche de ensueño... noche clara y bella tachonada de estrellas, con luna grande y redonda como queso colgada en el cielo. Otro día, seguramente Toñíto junto a la abuela Juana, hubieran estado desde el patio de su casa  cautivados por el embrujo de bóveda tan hermosa, contando estrellas e identificando constelaciones como siempre... pero el día anterior, por primera vez en sus 12 años, abuela le había rebelado un secreto que llenaba de orgullo su corazón; el padre de ella, había muerto luchando ardorosamente en la Batalla de Miraflores, defendiendo a la patria amenazada por el ejército invasor chileno, el 15 de enero de 1881... Su cuerpo yacía en el viejo cementerio de la ciudad, en una tumba humilde y sin nombre, la cual ese día visitó y con mucha unción ante ella, saludó militarmente al bisabuelo… Por ello, esa noche, ante la luz de un viejo candil a kerosén, Toñito, leía cartas y documentos dejados por su bisabuela, entre ellas, había una donde el Coronel Andrés Avelino Cáceres, le narraba el heroísmo de su esposo y le expresaba su más sentidas condolencias. Una herrumbrosa  espada acompañaba la herencia familiar tan preciada.

Luego de vista tan fascinante y una larga conversación con su abuela, Toñito se dispuso a dormir a instancias de la anciana. Primero, le fue imposible conciliar el sueño, vuelta a un lado y otro sobre su cama, denotaba la excitación que lo embargaba… finalmente se quedó dormido, sólo para volver a empezar, su rica imaginación de niño lo hizo soñar, que se encontraba participando en la Batalla de Miraflores, herido, pero en medio del fragor con mucha valentía, incluso vio a su bisabuelo Francisco, dándole ejemplo de arrojo y coraje: “Porqué el corneta con su izquierda mano / lleva a sus labios la corneta fiel; / es casi un niño, más resopla ufano / y toca al mando de su coronel”.

Su corazón de niño vibraba en la batalla… por una carta donde el bisabuelo Francisco, se despedía de la bisabuela Marcelina, conminándola a ser valiente y defender a sus hijos  por sí cayera en la batalla, Toñito se había enterado que la patria estaba en peligro y que requería, si fuera necesario, de la sangre heroica de sus mejores hijos. Por ello, en su sueño de esa noche, escapó de su hogar, para viajar a la capital y presentarse ante los defensores, más un Capitán, le pidió regresar a su hogar: “Dejó en su hogar el paternal cariño / y por la patria a pelear marchó/ un capital le dijo: “Eres un niño”/ “¡Pero peruano!.. él niño contestó”.

La convicción de su decisión, finalmente, venció la resistencia de los cuajados militares que no podían creer que hasta los niños querían ofrendar su vida para proteger a la patria y ocultando una lágrima furtiva – porque estimó, que este valiente niño, podría ser su propio hijo- el opositor Capitán, se allanó y le entregó como arma una corneta: “Y le entregaron la viril corneta / que en la batalla resonando está / con la izquierda sólo la sujeta / pues la derecha no resiste más”.

Es sabido, es histórico, que muchos jóvenes alumnos junto a una gran masa de civiles participaron derrochando valor y heroísmo en la Batalla de Miraflores. También es histórico, que estuvimos a un tris de vencer en varios momentos, el desorden con que se empezó la batalla, no permitió a los mandos peruanos percatarse de la gran oportunidad que se les presentó para terminar vencedores como lo relata el cronista chileno, Manuel José Vicuña, en una carta a Ibáñez: “Figúrese amigo Ibáñez, lo que habría pasado si, mientras el coronel Lagos estaba apurado por la izquierda en medio de la confusión y el desorden producidos por la sorpresa hubieran aparecido esos once batallones de la izquierda peruana por retaguardia envolviendo en su círculo al general en jefe con todo su Estado Mayor; a doscientos oficiales que cruzaban en todas direcciones buscando sus cuerpos, comunicando órdenes y recogiendo dispersos... en fin, a mas de mil quinientos soldados, sin armas, con todas las trazas de la borrachera de Chorrillos y que envueltos con una multitud de paisanos y mujeres vagaban por potreros, callejones y caminos, aumentando el laberinto y fomentando el desaliento con relaciones falsas para disculpar su ausencia de las filas, ayudados todavía por las alharacas de las mujeres que recibían a los heridos salidos de la línea con mil aspavientos de alarma, miedo y terror... La avería estaba pintada, la derrota en la atmósfera y en la imaginación de todos, el recuerdo del desastre de Tarapacá”. Imagínese, que hubiera acontecido si esta oportunidad hubiere sido advertida y la batalla hubiera terminado con todo el Estado Mayor chileno, diezmado y prisionero, la infausta invasión chilena hubiera terminado allí: “Ay, a su diestra le llegó un balazo / chorreando sangre toca el cornetín/ heroico niño, mutilado el brazo/ por el ganó su batallón al fin”. El final de esta poesía épica hubiera sido realidad y nuestro Niño Corneta, no habría muerto…Tampoco, las notas de un corneta tocando a silencio en el camposanto,  hubiera rasgado el aire y partido el corazón de quiénes contemplaban con un nudo en la garganta como la tierra se abría y la patria recibía en su seno al niño héroe.

A cien años de dicho aciago evento, quiero rendir con esta crónica, mi sentido homenaje a todos los elementos civiles y militares que participaron en tal epopeya; de modo especial, en la figura de “Toñito”, a todos los estudiantes y adolescentes que lucharon como leones para no ver a la patria humillada por las huestes invasoras chilenas. De los antinacionales, traidores y vende patria, que  se identificaron con el invasor ni acordarse... salvo para maldecirlos.

Chimbote, 29 de Enero de 1981
Archivo BITÁCORA 13 (19810129) Chimbote
Revisado para el blogger (JAPÓN 46-20120712) Tochigi Ken   

 Nota.- Desconozco el nombre del autor de la poesía épica “El niño héroe”, incluida en negrita y letra cursiva; sólo recuerdo que la aprendí en Primaria, de un libro de lectura denominado “Hacia la Cumbre”. Si alguien recuerda al autor, por favor hacérmelo saber para otorgarle el crédito.

lunes, 9 de julio de 2012

La muerte, un paso obligado, que...Bitácora 13

La muerte, un paso que será eliminado
Escribe: Hugo Tafur
         (peruano)
La muerte de mis seres queridos y la posibilidad de ser yo el protagonista de ese paso obligado, -muchas veces- me llevaron a reflexionar sobre el tema, convenciéndome que tarde o temprano, como la Cicuta de Sócrates, beberemos de esa copa que nos borrará de este mundo, al cual como dice el vate peruano, César Vallejo: “al que yo no pedí que me trajeran” y que Jorge Manrique, el poeta español, en las coplas dedicadas a la muerte de su padre describe magistralmente con bellas metáforas lo efímero de la vida: “Recuerde el alma dormida,/ avive el seso y despierte/ contemplando/ cómo se pasa la vida,/ cómo se viene la muerte/ tan callando;” “Nuestras vidas son los ríos/ que van a dar en la mar,/ que es el morir;/ allí van los señoríos/ derechos a se acabar y consumir;” “ Este mundo es el camino/ para el otro, que es morada/ sin pesar;/ mas cumple tener buen tino/ para andar esta jornada/ sin errar”.

Sin embargo, que nadie piense, que por abordar el tema de la muerte como reflexión, le tengo temor mórbido a su cumplimiento…No, definitivamente no le tengo temor alguno, mucho más, estoy convencido que es parte de nuestra naturaleza humana, nacer, crecer y morir; me preocupa más bien mi paso y  actuación en este mundo, donde inquilinos precarios debemos pasar haciendo camino, dejando huella, concientes que el camino trazado no se puede desandar, pero ¡alerta!, la huella que imprimamos en nuestro caminar, no por honda será apropiada ni ejemplar, ni digna de seguir… nuestros pasos muy marcados, pueden ser producto de nuestras egoístas pequeñeces humanas vacías de amor y cariño natural, una mochila pesada, que libre y voluntariamente llevamos a cuestas por la vida, llena de odio, ingratitud, deslealtad, envidia, rencor, maldad, ferocidad, calumnia, vicios, etc.; imaginémonos, si cada una pesara 5 kilos, la huella que imprimiríamos y lo lento que sería nuestro andar infeliz. Esa no sería la huella deseable que quisiéramos dejar.

La huella que debemos propender junto a nuestros objetivos, debe en primer lugar tener sentido de amor natural por nuestros semejantes, que nuestros pasos dados con firmeza, sinceridad y honradez, sea la marca que nos identifique como seres dignos de confianza y cariño, para cuando nos hayamos marchado nuestra huella siga impresa en el corazón no sólo de nuestra familia, sino en el corazón de nuestros amigos y quiénes conocieron nuestro esfuerzo… de hecho, esta sería una forma de seguir viviendo; como alguna vez, ya adulto, dijo el gran humorista inglés Charles Chaplin: “La vida es una obra de teatro que no permite ensayos.. Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida...antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos” ; o si prefieren, una reflexión de la Madre Teresa de Calcuta, con quién no comparto su forma de entender la religión, el amor a Dios, pero eso no es motivo, para que yo no admire con sinceridad su sencilla filosofía de vida y amor, la cuál tradujo en toda su magnitud cuando dijo: “Voy a pasar por la vida una sola vez, cualquier cosa buena que yo pueda hacer a algún ser humano debo hacerlo ahora, porque no pasaré de nuevo por ahí”; esta reflexión para mí tiene sentido y apoyo bíblico, pues en Eclesiastés 9:10, dice: “Todo lo que tu mano halle que hacer, hazlo con tu mismo poder, porque no hay trabajo ni formación de proyectos ni conocimiento ni sabiduría… al lugar adonde vas”.

Pero volvamos al tema de la muerte, como paso obligado de nuestra naturaleza humana, sin una explicación razonable, la vida efímera que nos acontece resultaría para nadie apetecible... setenta años promedio de vida en el mejor de los casos resultan insignificantes, ya que desde que nacemos, somos los seres más desvalidos y menos dotados, que precisamos de trato cuidadoso para aprender a alimentarnos, caminar y expresarnos; luego, requerimos de mucho tiempo para madurar, lograr cierta sabiduría y experiencia; mientras, en el juego, la holganza, la diversión, el estudiar, el dormir, el trabajar, formar familia, etc. , consumimos el mayor tiempo de nuestra existencia y cuando reaccionamos, la muerte ya nos esta acechando en algún recodo del camino. Pero, admitamos, el pasar sin dejar huella es lamentable y un censurable desprecio a la oportunidad de vivir, aunque sea fugazmente.

Vista así nuestra existencia, preguntamos: ¿Para eso hemos venido al mundo? Nacer, vivir un poco y luego morir ¿Eso es todo? Si así fuera, miserable designio de la raza  humana; pero gracias a Dios, no es así, hubo y hay un plan para el ser humano, ya que somos la única creación con cualidades físicas, morales y espirituales evidentemente superiores en el reino animal… para no merodear por filosofías humanas respecto a este tópico, voy a ir de frente a la explicación que más credibilidad tiene para mí, sustentada por la Palabra de Dios como autoridad y refrendada por el sacrificio redentor de su amado Hijo Jesucristo. La muerte, tiene origen en el Jardín del Edén, es el cumplimiento de la sentencia bíblica que se relata en el capítulo 3, del libro de Génesis: “Porque polvo eres, y a polvo volverás”, consecuencia de la desobediencia del primer hombre, que concientemente rechazó el derecho de su Creador de ser su Dios y Gobernante, esta decisión llevaba implícita la aseveración del hombre, de poderse gobernar así mismo sin necesidad de Él ¿Y qué ha sucedido desde entonces? El hombre, con su nuevo dios que lo incitó a rebelarse en el paraíso, ha creado una serie de sistemas de gobierno que nunca dieron resultado y que sólo han tenido consecuencias funestas: “El hombre ha gobernado al hombre, sólo para perjuicio suyo” y como predijo la misma Palabra de Dios, la humanidad anda suspirando y gimiendo en todas la formas de gobierno inventadas. Nunca ha encontrado felicidad, ni ha hallado justicia.

¿Hay alguna esperanza para cambiar esta situación? ¡Sí lo hay! El Hijo de Dios abrió la puerta de esta posibilidad como dije líneas arriba, con su sacrificio cruento. Los planes de Dios, enunciados en el Edén respecto a la raza humana, siguen siendo los mismos, nada ni nadie los modificará. El Creador del hombre, el dueño de la vida, sabe como restablecer la posibilidad que el hombre viva para siempre y anular el imperio de la muerte, esa es la promesa del Todopoderoso, formulada en libro de Revelación 21:4: “Y limpiará toda lágrima de sus ojos, y LA MUERTE NO SERÁ MÁS, ni existirá ya más lamento ni clamor ni dolor. Las cosas anteriores han pasado” . Complazcámonos mientras, en relación a esta esperanza, con la posibilidad enunciada por los científicos respecto a la vida: “Desde el punto biológico, sabemos que la células del cuerpo humano se renuevan cada día; por lo tanto, el hombre debería vivir indefinidamente, pero lo que no entendemos, porque a cierta edad, el hombre envejece y muere”… Bien, el Dios de amor y Misericordia, si lo sabe, suspender la sentencia bíblica: “Porque polvo eres, y a polvo volverás”  dará la posibilidad de que el hombre viva para siempre en su restablecido paraíso bajo el Reino de Dios ¿Cuál reino? El que usted, y todos los que repiten la oración modelo llamado el Padrenuestro piden: “Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. VENGA TU REINO. Efectúese tu voluntad”… Esta  pequeña existencia, cuyo final nos causa mucho dolor, sobre todo cuando la muerte nos arrebata a los seres más queridos, tiene solución… sigamos tras las pisadas de nuestro mejor dechado, Jesucristo, el Hijo de Dios, el más Grande Maestro que ha tenido la humanidad y vivamos para siempre.

Japón-Ashikagashi, 13 de Junio de 2010
Archivo BITÁCORA 13 (2010013) Japón
Revisada para el blogger (JAPÓN 45-20120709) Tochigi Ken

sábado, 31 de marzo de 2012

Las TRAGEDIAS se pueden evitar - Bitácora 13


La tragedia ronda ¡Alerta! (Foto internet)

Si conduce alerta y sin distraerse
Las tragedias se pueden evitar
Escribe: Hugo Tafur
        (peruano)

Escribo esta nota, unas horas después de haber presenciado el accidente y cuando el afectado, mi amigo, ha sido operado con éxito. La vista del percance, ocurrido a sólo unos metros de donde me encontraba, me impresionó y me hizo pensar por undécima vez en la fragilidad de nuestra existencia y lo súbito que puede cambiar nuestra situación; es verdad, nadie esta libre de un percance, pero éste resulta punible, cuando los hechos se suceden en circunstancias de evidente irresponsabilidad. En materia de seguridad, es un hecho comprobado que los accidentes no son casuales, son causados; generalmente, por errores humanos que hacen o dejan de hacer algo, como por ejemplo: observar con displicencia las normas de tránsito, con el ingrediente de excesiva confianza y falta de prudencia en un lugar con gente y vehículos en movimiento; naturalmente, tanto del que conduce un vehículo, como de los que transitan por las calles.

No es mi deseo juzgar ni justificar a nadie, menos al que pilotaba el vehículo agresor, cuyo comportamiento en los hechos, me configuran una persona poco experimentada, de conducción arriesgada y pocos reflejos. Porque para quienes observamos el accidente, se nos hace harto difícil comprender, cómo, con la visibilidad que presentaba el lugar de los hechos, el piloto no haya reaccionado y frenado a tiempo, para no atropellar a la víctima que en ese momento transitaba por la calle frente a él y a mitad de la boca calle; todo hace suponer, que el conductor estaba en otra nota... ajeno; es cierto, no corría, pero sus signos era la de un ente  distraído, con los reflejos abotagados, ya que sólo atinó a frenar cuando estaba encima del trabajador, al extremo, que la llanta delantera derecha quedó sobre su pie izquierdo; mientras el sorprendido piloto, miraba detrás del parabrisa sin atinar a nada, hasta cuando varios de los testigos le hicimos señas enérgicas para que retrocediera y liberara el pie del accidentado.

Todo el que conduce un vehículo, debe estar conciente sobre la grave responsabilidad que asume al pilotar un vehículo, sea este grande o pequeño  y debe aprender a manejar sin riesgos, muy concentrado, ya que hay vidas humanas en juego, incluida la de él, que esperan de su actuación una práctica impecable. Al iniciar el día y antes de poner en movimiento nuestro vehículo, debemos   asegurarnos que está cien por ciento operativo desde el punto de vista mecánico eléctrico y luego preguntarnos -auto analizarnos- si estamos con el ánimo sereno y si físicamente, nuestras extremidades no sufren ninguna dolencia o lesión que limiten nuestro accionar y reflejos; todas las entidades y autoridades que regulan el transporte terrestre, recomiendan no conducir si uno se encuentra cansado o con el ánimo alterado, ya sea por la ira, la tristeza o el nerviosismo, hacerlo en ese estado provocado, es poner las bases para un seguro accidente, ya que el sujeto conduce con riesgo.

Los que trabajamos aquí en Japón, conocemos la preocupación de las empresas mediante sus jefaturas, que recomiendan insistentemente la importancia de manejar advertidos, sin distraerse y jamás hacerlo en estado etílico. Los que laboramos en las áreas de Hitachi-Ohira, sabemos de los continuos recordatorios que nos hacen para conducir con seguridad: “No manejen distraídos”; “No contesten el celular”; “No conversen”; “No fumen ni coman”; y cuando estamos andando: “No caminen con la manos en los bolsillos”; “No hablen por celular”; “No corran ni se jueguen”, etc.; todo, para conducir y conducirse, con seguridad y evitar accidentes. ¿Entonces?

Recordemos, que conducir en alerta, sin distraerse, en estado ecuánime y no en estado mental provocado o con dolencias físicas que disminuyan nuestra concentración y reacción, nos asegurará llegar a nuestro destino, a tiempo y con felicidad. El no observar escrupulosamente las normas de tránsito, implica no respetarse a si mismo y menos respetar la vida de  los demás. Recuerde también, que en Japón, las leyes sancionan con mucha severidad el manejo temerario y los accidentes con consecuencias funestas; cuide su vida y cuide la de los demás. Vuelva a casa no sólo con la satisfacción del deber cumplido, sino también para la fecha que se ha fijado retornar a su país; donde sus seres queridos, lo esperan con mucha expectativa y cariño. No sea causante de una tragedia, que se puede evitar; tampoco, número de la estadística mundial de los que mueren por accidentes vehiculares. Conduzca con moderación y siga viviendo... Finalmente, antes de sentarse al volante, nunca estará demás encomendarse en una oración, para pedirle a Dios y su amado Hijo, su guía y protección... si logramos hacernos escuchar, será una bendición tener al Señor Jesús de nuestro "Copiloto”.

Japón-Ohira, Jueves 29 de marzo de 2012 – Hora 17:00
Archivo BITACORA 13 (20120329) Japón
Revisado para el blogger (JAPÓN 44-20120331) Tochigi Ken   

martes, 27 de marzo de 2012

2012: La Hora del Planeta - Bitácora 13

Sábado, 31 de marzo de 2012; desde la 20:30 horas
La Hora del Planeta
Escribe: Hugo Tafur
       (peruano)
Por sexto año consecutivo, el mundo experimentará un gesto numéricamente simbólico si lo comparamos con el universo de sus habitantes, pero que en el aspecto moral y espiritual, resulta una expresión extraordinariamente soberbia, sino de hermandad, sí de unidad y solidaridad en defensa de la Tierra. Un movimiento social pacífico, jamás experimentado, para crear conciencia, sobre la obligatoriedad de cada uno de los que habitamos este planeta, en defender nuestro hogar, asumiendo hábitos que contribuyan a cuidar de su ambiente y no seguir autodestruyéndolo.  

Este movimiento ambiental, como sabemos, nace en el año 2007 en Sydney, Australia, a iniciativa de la World Wide Fund for Nature – WWF y el periódico The Sydney Morning Herald, de la misma ciudad; la campaña tuvo resultados positivos, ya que 2.2 millones de residentes se comprometieron voluntariamente a realizar un apagón simultáneo para la fecha prevista, último sábado del mes de marzo, convencidos que había llegado la hora de asumir la iniciativa de luchar a favor del clima en la Tierra, que debido al uso indiscriminado de energía, propicia la emisión excesiva de CO2 cuyo impacto sobre el medio ambiente, genera cambios climáticos antropogénicos. Aquel día la famosa Casa de la Opera de Sydney, lució un frontis más oscuro de lo normal.

Al año siguiente, la iniciativa propiciada por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) el 2007, adquirió iniciativa mundial y por todo el globo se sumaron 50 millones de personas de toda raza y lengua, en defensa del clima en la Tierra; así, en el año 2008, 35 países, con 380 ciudades y un número de 2000 empresas, apagaron su luces entre las 20:30 y 21:30 hora local de cada país. Esa vez, la unidad de los pueblos, se manifestó contundentemente más solidaria y de paso, mostraba en la práctica a los hombres de todas las latitudes, cuanto avanzaríamos como civilización si nos propusiéramos como hermanos, alcanzar metas que beneficiaran a la humanidad.

Los años subsiguientes, han sido contundentes a favor de este evento, muchos más hombres, mujeres, niños y empresas, han consolidado el mayor Movimiento Ambiental de todas las épocas, nunca una iniciativa a favor de la Naturaleza y en defensa del planeta Tierra, ha tenido tal envergadura gigantesca; en los últimos 3 años, la cifra de los que han manifestado su adhesión ha superado los 1200 millones de seres humanos. En este evento grandioso, mi país el Perú, se ha sumado de una manera contundente; el apoyo mostrado, en el año 2009, fue motivo de positivos comentarios internacionales, estimándose en 8 millones de peruanos los que participaron, contando con la presencia de sus principales autoridades.

Este año 2012, el mundo se apresta a cumplir una jornada extraordinaria, muchos pueblos pretenden superar La Hora del Planeta, sumando más minutos al apagón generalizado, a favor de su protección; dicho evento, se ha señalado para el sábado 31 de marzo, empezando a horas: 20:30; a partir de ese momento, el mundo contemplara un apagón singular, incluido, lugares emblemáticos como La Torre de Pisa; el Big Ben; la Torre de Tokio; la Opera de Sydney; etc. En muchos pueblos y países participantes, incluso, se preparan diferentes manifestaciones de fe y alegría por esta razón. Paralelo a todo, existe una gran expectativa, por conocer después del suceso, la nueva cifra que ha convocado el gran apagón del planeta… no importa, si eso contribuye a iluminar nuestra Tierra.

Japón, Tochigi Ken: 27 de marzo de 2012; Hora: 01:30
Archivo BITACORA 13 (20120327) Japón
Revisada para el blogger (JAPÓN 43-20120327) Tochigi Ken    

jueves, 15 de marzo de 2012

Rosas blancas para tía Charo - Bitácora 13

Rosas blanca para tía Charo

Escribe: Hugo Tafur
          (peruano)  

Desde que nos enteramos del accidente… un extraño sentimiento nos taladraba el alma, sentíamos como si nevara dentro de nuestro departamento envolviéndonos en una capa fría de intensa tristeza; Miryam, con ojos humedecidos, me miraba con estupefacción y entrecortadamente balbuceó: ¡No lo puedo creer!... La angustia, poco a poco fue copando el tiempo en esa terrible espera de un milagro, a el nos aferramos igual que toda la familia. Los médicos habían dicho en Lima: “sólo un milagro”, y nos unimos al sueño de que ese milagro aconteciera; sabíamos que tía “Charo” era una mujer capaz de vencer al infortunio, siempre tuvo valor y entereza para superarlo, ahora lo haría por sus hijos, por sus nietos, por su esposo... Todos la queríamos de retorno a casa, lúcida, alegre y cariñosa… Afuera, en Ashikaga shi, donde vivimos en Japón, un Sol resplandeciente abrazaba la ciudad y mimaba a los botones de cerezos que pronto estallarían inundando con su hermosa flor Sakura el país…pero dentro de nosotros, seguía nevando con esa extraña sensación de frío y tristeza. “No piense nunca el lloroso / que este cantar dolorido / es un capricho tejido / por la musa de un dichoso”.

El tic tac de los relojes que tenemos en el departamento, sólo los percibimos en el silencio de la noche -pero hoy- se nos hacían audibles de día… Casi estábamos contando los minutos que pasaban y en cada timbrada del teléfono, miraba a Miryam, quién estaba muy conmovida… quería mucho a su tía, hermana de su madre, era parte de sus gratas vivencias de niña y su inesperada gravidez, le afligía sobremanera; llamó no se cuantas veces, -la verdad- entramos en confusión, todos llamaban a todos, para informarse sobre lo último que se sabía sobre la salud de la querida tía, algo estaba quedando claro, las esperanzas de su restablecimiento eran muy remotas pues había sufrido grave daño. En ese momento, pensamos en la angustia por la que deberían estar pasando la familia en Lima… y quedamente, desde el fondo de nuestro corazón, elevamos una oración al Creador pidiéndole que tía supere el trance, y fortalezca a su esposo y a sus amados hijos… Los comprendo, porque yo viví la brutal experiencia de perder a mi madre, incapacita y afecta por mucho tiempo, pues deja una herida en el corazón que no se cierra con facilidad aunque pasen los años. “No piense que es armonioso / juego de un estro liviano; / piense que yo no profano, / ni con mentiras sonoras, / las penas desgarradoras / del corazón de un hermano”.

Extrañado voluntario en este país, contemplo con dura pena, como uno a uno mis amigos y mis familiares en Perú van marchándose… Habían transcurrido más de setenta horas desde el fatídico accidente, transcurría tensa la tarde del martes trece de marzo y la efímera vida que todos tenemos prestada, se escapaba como agua entre los dedos... tía Charo, una mujer encantadora, una madre buena y comprensiva, había partido; desde ese momento sería recuerdo, sobre todo, por ese vacío que deja en la familia y en sus amigos... No estaremos junto al tío Genaro, ni a los primos Mili, Genarito, Liyén y Gary, para abrazarlos y  despedir junto a ellos a la bondadosa tía, ya no la veremos más, pero su bello recuerdo estará con nosotros para siempre... Desde aquí, embargados por la angustia de la distancia, trazo con afanoso afán estas líneas que quieren ser oración, para rogar a Dios por su descanso; que quieren ser  rosas, para orlar su frente de madre y gran amiga; que quieren ser palomas, para acompañar su tránsito hacia Dios. Con el cariño y fraternidad que emana de la fragua del dolor, les enviamos nuestras más sentidas y solidarias condolencias a toda la familia López Yendo. “Una canción de dolores / me piden mis padeceres, / tal como ayer mis quereres / pidieron cantos de amores; / que así como son mayores / si se cantan los contentos, / así los tristes acentos / de las trovas doloridas, / si no curan las heridas, amansan los sufrimientos”.

Crédito: Los finales de párrafos en letra cursiva, pertenecen al poema “Canción” del gran poeta español, José María Gabriel y Galán (1870-1905)

Japón, Ashikaga shi, 14 de Marzo de 2012 (Hora: 07:30)
Archivo BITÁCORA 13 (20120314) Japón
Revisado para el blogger (JAPÓN - 42-20120315) Tochigi Ken


martes, 13 de marzo de 2012

Sakura, síntesis de la vida y el honor - Bitácora 13


Sakura...bienvenido con tu belleza
 Síntesis de la vida y el honor
Sakura, la flor del cerezo

Escribe: Hugo Tafur
       (peruano) 
Resulta alucinante pasear por una avenida de cerezos en eclosión, la multivisión espectacular de la flor de “Sakura”(1), rápidamente dibuja en la mente figuras abstractas e inverosímiles, semejan cirrocúmulos tejidos por blancos vellones… En la multitud abigarrada que va y viene como marejadas, sólo se descubre rostros de admiración y satisfacción; son hombres, mujeres y niños japoneses, que expresan con su presencia el orgullo de su tradición y la alegría de cumplir con el ritual de bienvenida a la flor más simbólica de su país. La magnificencia de estos árboles milenarios en floración me llena de alborozo, porque con su esplendor despiertan mi alma, al ver modificado el paisaje urbano de la ciudad hasta hace unos días gris y triste...Que belleza, como me gustaría compartir esta visión fastuosa, con los míos.

Mili... se arrulla y se enternece con la
flor milenaria
Aquí en Japón, este fenómeno ocurre desde tiempos inmemoriales, con la llegada de la estación de las flores. La comparsa primaveral con todo su esplendor, aromas y perfumes, llega puntualmente a fines de marzo o principio de abril; pareciera, que una multitud de regios “karasus”(2), impelidos por los cálidos vientos del este, halaran majestuosos la estación de la alegría. Con su llegada, se produce una rápida transición del clima, el severo invierno se marcha y queda un ambiente benigno y agradable, que motiva a la vegetación dormida a mostrar toda su gama de colores que inunda el  país. El astro rey, cómplice eterno de la naturaleza, extasiado besa con la ternura de sus tibios rayos los botones de los cerezos,  que a su contacto se abren virginales ofreciendo con candoroso embeleso su belleza que ilumina el paisaje.

En mi ciudad, cientos de árboles se divisan por avenidas, parques, jardines y colinas; millones y millones de flores sakura que activan con su llegada, la pasión y tradición latente en el corazón  del pueblo; mi abstracción se sobrecoge ante tanta hermosura, tratando de captarlo todo... contemplo como las flores se mecen cadenciosas al compás del viento, como si este le susurrara antiguas melodías… Ver los pétalos abiertos de la flor del sakura, me sugieren  blancas mariposas que embriagan con su aroma el ambiente, y que de súbito se desprenden, para coronar la frente  de privilegiados mortales que al azar elegidos, estiman dicha exención, sinónimo de buena fortuna. Desde mi perspectiva, observo la alegría del pueblo japonés, departiendo bajo los cerezos con esa peculiaridad que ellos tienen para significar sus tradiciones, teniendo como motivación, la llegada del “Hanami”(3).

Carmencita Kuwai y Elmer su hijo, felices en 
la estación de las flores  (Ohira) 
La flor del cerezo, sakura, si bien no es la flor emblemática de Japón, es noble y simbólica por su abolengo; los valerosos samuráis la eligieron como su emblema y así consta en  el “Bushido”(4). Para ellos, la flor del cerezo tenía el significado de la vida, anhelaban morir como ella, en el momento de su máximo esplendor, cargados de gloria en la batalla…detestaban la idea de morir por vejez, decrépitos y arrugados; la flor del sakura, aparte de su belleza y perfume, tiene la particularidad de su delicadeza, al ser empujada por el viento, cae del árbol antes de marchitarse.

Otro detalle que encierra una leyenda, son una variedad menor de cerezos, cuyas flores son de color rosado; cuenta la tradición, que la familia, al despedir al “Samurái”(5) cuando iba a la guerra, sembraba un cerezo en su honor,  y  cuyas blancas flores fueron tornándose rosadas a medida que el árbol fue regado con la sangre de estos o de familiares que caían en deshonra durante su ausencia; muchas veces, cuando el  Samurái volvía, tuvo que ejecutarse  el “Seppuku”(6); ritual, que devolvía la honra a quiénes la hubieran perdido durante su ausencia, o el mismo la hubiera perdido en la batalla. Dicho ritual, se realizaba frente al cerezo, que al ser regado con sangre motivó el cambio del color de sus flores. 


La llegada del Hanami, hace explotar la alegría
de vivir en Mary, Berita y ...
La flor del cerezo, sakura, es una flor de estirpe,  que ha acumulado durante siglos mucha historia; y que hoy, forma parte de la más acendrada devoción del pueblo japonés, que fieles a su tradición, esperan con mucha expectativa el  Hanami, ocasión especial en que las familias,  grupos de amigos o empresas, invaden con anticipación los parques o veras donde haya un cerezo florecido, para celebrar bajo su sombra una reunión, a la cual, muchas jovencitas japonesas asisten con llamativas “Yukatas”(7) de variados y alegres colores, algunas lucen estampados con la flor del cerezo. En dicho evento,  se come, se brinda, se admira y se fotografía la flor sakura en su máximo esplendor. Confieso, que desde que vine a Japón, el milagro del Hanami, que es un despertar a la vida, me subyuga; cientos de pajaritos trinan y juegan en las ramas de los cerezos en flor, mientras a su sombra, el pueblo japonés, expresa con un fraterno “Kanpai”(8) el amor a su tierra y el orgullo a su raza y tradición…Dios, bendiga a Japón, País del Sol Naciente.
                                                        
(1) Nombre en japonés de la flor del Cerezo.
(2) Ave. Nombre del Cuervo en japonés.
(3) Tiempo en que florecen los cerezos.
(4) Código del Samurái.
(5) Guerrero del antiguo Japón.
(6) Suicidio ritual, para evitar la deshonra.
(7) Vestimenta típica del Japón, hecha de algodón.
(8) ¡Salud! (al hacer un brindis).

CLICK link: http://www.youtube.com/watch?v=GQ0IWHooCnU

Japón, Ashikaga shi, 03 de abril de 2010
Archivo BITACORA 13 (20100403) Japón
Revisado para el blogger (JAPÓN 41-20120313) Tochig Ken