martes, 20 de septiembre de 2011

Raúl Quijano"El Lunarejo"(Relatos del mar) - Bitacora 13

Chimbote: La pesca de ayer
El Lunarejo
Escribe: Hugo Tafur
        (peruano)
Es de madrugada, una tenue neblina arropa con brocados de seda la bahía. El fondeadero de La Caleta muestra la rutina de siempre... mar sereno, lanchas atadas a sus fondos meciéndose perezosamente... de rato en rato, la quietud de la rada es rota por el chapoteo de los remos que cual brazos flacos se introducen en el agua para hacer avanzar una chalana, pequeña embarcación de madera, que pesada, se desplaza lentamente en la madrugada transportando tripulantes desde el muelle hasta sus lanchas. Otros pescadores previsores, han preferido venir a sus “cachos” (lanchas) a “empapayarse”(dormir) temprano y no quedarse dormidos en sus “jatos” (sus casas).
-     ¡Chalana!.. ¡Chalana!.. ¡Charo, de mierda apúrate!.. grita un impaciente pescador.
-     ¡"Sol y sombra"… "sol y sombra"!.. Aparecía "el cholo" acriollado, empujando reciamente los remos de su chalana.

El bromearse, el burlarse y a veces decirse una respuesta soez, es normal, una constante en la vida del pescador... los tripulantes que recién se embarcaban en sus lanchas,  eran víctimas de “pullas” y “batideras”, de los que quedaban en la chalana transporte:
-     Duerma tranquilo compadrito… que en el “jato” ya llegó el “cachudo” a cuidar a la patrona”… ja ja ja.
Picado el que recién llegaba, “batía” a los que estaban durmiendo en los camarotes:
      -    ¡Puta, estos no tienen casa!.. ¡Compadre “Zarcillo”, lo han botado temprano del “jato"!
      - Otro, más sarcástico, agregaba desde su camarote: “¡No!.. hoy, le tocaba al “cachudo”… ja ja ja.
Como dijimos, esta expresión festiva, es clásica en la vida del pescador, pareciera que de alguna forma se relaciona con la incertidumbre del mañana… y así aligeran o dispersan esa carga emocional del peligro, que se inicia al trasponer la borda de cada embarcación… pues son concientes, que las condiciones en que se desarrolla su labor, es violentamente insegura y que la muerte ronda en cubierta… decenas de casos lo confirman.

De pronto, el fondeadero despierta, se torna en un laberinto de ruidos, se prenden las luces de navegación de las embarcaciones y los motores cual gigantescos guerreros, despiertan lanzando su grito de guerra dispuestos a la lucha; los patrones golpean el puente, convocando a la tripulación de guardia:
-       ¡Vamos, “gallada”…levanten fondo!
Aquí y allá se entremezcla el traqueteo de las cadenas deslizándose por las rondanas que levan el ancla. Los gritos de ¡Lleva! ¡Arrea!...se escuchan por doquier... igualmente, el arrastre y tintineo de las cadenas que son adujadas en la cubierta de la proa, junto al ancla.

Finalmente, liberadas del fondo que las inmobilizaba en el fondeadero, las embarcaciones pesqueras, con velocidad al mínimo, abandonan la  rada de “La Caleta”; una tras otra, van “La Céfira”, “El Aguila”, “Tenacity”, “Flor de Chimbote”, “Ana”, “Luz”,  “La Gaviota”, “El Piquero”, “Calipso”, etc. Las luces de navegación de cada una han sido prendidas, configurando un espectáculo de farolas, es un desfile de vida, fe y esperanza. Todas se dirigen a la “Bocana Chica” y algunos a la "Bocana Grande", al  trasponerlas, se deja atrás la hermosa "Isla Blanca" y el imponente "Cerro de la Juventud",   a la vista nuestra cuarta región, el Mar de Grau, abierto, inmenso... Los motores al ser exigidos a su máximo, lanzan un ronquido extenso como un grave aullido,  rumbo a la zona de pesca; por su reconocida velocidad, “La Flor de Chimbote”, con el “Tío Merfi”, navega a la cabeza de la lanchada, entre ellas “La Islay”, lancha de fierro con popa redonda, de propiedad de la Pesquera “Santa Martha”, de los Del Río – Málaga... su patrón, un joven y experimentado pescador, a quién los propietarios le han otorgado la alternativa confiándole la embarcación, su nombre: Raúl Quijano Delgado, conocido como “El Lunarejo”. El pelao, a fuerza de trabajo honrado, se hizo patrón, siendo niño conoció la necesidad, con mucho empeño junto a su hermano Mabel, paliaron la pobreza del hogar tejiendo esteras desde la madrugada, hasta sentir que se les rompía el espinazo; apenas pudo, aprendió el arte de la pesca y se incorporó al mar, junto a su cuñado Samuel Obeso Rubio, el mejor "Capi" de la empresa, la oportunidad le sonreía y no la desaprovecho. Por entonces, la pesca era casi costera, los boliches no eran muy altos y se recogían sobre la cubierta de la embarcación a pulso, moño al centro o abracándolo todo con estrobo.

“El Lunarejo”, nunca olvidó su procedencia, cuando armó su tripulación para “La Islay”, dio oportunidad a pescadores experimentados y muchos jovenes que se iniciaban: El “Negro Acazuzo”…, Armando “Challe”, “El Calvo” García, “El Casmeño”, Octavio "El Gansito" Irribarren, Julián "El Zarcillo" Ramírez, Mabel “El Cojo” Quijano (hermano de Raúl), Telmo "El Flaco" Orrillo; Eudocio "Olluquito" Martínez Torres, “El Gatito”…, Simón "El Doctor" Obeso, “El Chino Rajao”… y otros, que escapan a mi memoria. Tripulación que era “brava chambeando”, se rompían bien… pese a las maniobras peligrosas que se efectuaban a la hora de secar las grandes bolsas de pescado...  y Raúl, “El Lunarejo” Quijano, fue creciendo en prestigio, pronto fue un "capitán" considerado en la Pesquera "Santa Martha". “La Islay” venía “sopa” (cargada al límite) los más de los días, lo que satisfacía y ponía muy contento a César Del Río, Miguel Bossio y Jaime de la Flor, funcionarios que habían confiado en el novel patrón.

Por esa época, ocurrió una anécdota que siempre la recuerdo y que para la gran mayoría pasó desapercibida: El gran gurú de la pesca peruana, Luis Banchero Rossi, había sofisticado la forma de detectar el cardumen, usaba para ello una avioneta que sobrevolaba el mar y ubicaba los bancos de anchoveta, luego, el piloto desde el aire, daba las instrucciones a la lanchada de su compañia y estas se dirigían hacia el lugar, pescando con éxito, mientras, muchos retornaban a puerto "volando alto"; pronto, "el acertijo" fue resuelto, por los avispados patrones de otras compañias, ya que las coordenadas del "Gringo", eran trasmitidas en una frecuencia de radio que todos podían captar, asi que el informe privado se convirtio en un secreto a voces,  y la lanchada de Banchero, siempre tenía compañia que les disputaba "los morados". Así, un día, que estaba amoscado, el "Gringo", porque posiblemente había recibido una reprimenda, antes de volver a su base, bien entrada la tarde, trasmitió con mucho entusiasmo: ¡Morado!.. ¡morado!.. ¡morado!.. y dio las coordenadas; está demás decir, que al día siguiente, un buen número de incautos cayeron en el engaño... mientras la lanchada de Banchero, y los que los siguieron, frente a Salaverry, cargaban sus embarcaciones.

La rutina de la pesca de anchoveta se cumplía más o menos así: Al amanecer, entre oscuro y claro, comenzaba a percibirse pequeñas “saltaderas”, los proeros, muy atentos, oteaban las manchas del cardumen plateado, estableciendo su dirección de nado por la estela de gorgoreada que dejaba y el patrón en el puente, estimaba la cantidad por lo que le marcaba la ecosonda, mandando arrear si era una mancha considerable. En esa época abundaba la anchoveta, era bien raro “pajearse” (no cercar nada), dos calas o en el peor de los casos tres, bastaba para cargar la embarcación. Después de secar la bolsa, con veloces y oportunos moños al ritmo de la marejada, se estrobaba y se llevaba con el gancho del sencillo, luego de esta ardua y peligrosa tarea, se procedía al envasado; por entonces, esa labor, se hacía con “chinguillo” o “hula hula”, todos se mojaban bien, expuestos a las inclemencias del tiempo, pero eran momentos gratos. No estaba popularizada la ropa de agua y se trabajaba solo en trusa y polo... algunas escamas, adheridas al cuerpo que llevábamos a casa,  daban cuenta de la dura labor. 

Uno de esos días que uno esta “piña”, "con el santo de espaldas",  desde que amaneció, “El Lunarejo”, se comía el mar pampeándose, pero no se encontraba nada, transcurrió la mañana y la situación no variaba un ápice. Para empeorar el asunto, la neblina se metió bien espesa, la lanchada comenzó a divagar. “La gallada” se pasó la mañana “hueveando", jugando casino y apostando minucias, otros durmiendo y comiendo  “como músicos”…
-    Como siempre, palomilla “El Chino Rajao”, sacó la cabeza del camarote y le sugirió al patrón: ¡Ya Raúl, dale a puerto! Para ir temprano "al sitio” a ver a la Pocha… ja ja ja
-    El “Calvo” García, agregó a la chacota: ¡Compadre, vamos para sorprender al  cachudo!… originando una gran carcajada de toda la tripulación.

“El Lunarejo”, siguiendo el ejemplo de su cuñado, Samuel Obeso Rubio, no se rendía así nomás: "sin pesca, ni hablar"; al final, hacía una de sus sorprendentes cábalas: Abría la mano izquierda, escupía en ella…y con la mano derecha hacía una cruz y luego le aplicaba un golpe como de karate, la dirección con que salía la baba, era el rumbo que elegía para “jugársela” y hacia allá se dirigía, y vaya, que en más de una ocasión salvamos de “troncharnos”, en la dirección así elegida al azar encontrábamos pesca...

Ese joven patrón, Raúl Quijano Delgado, de extracción humilde, supo a fuerza de trabajo duro y previsor, construir su futuro exitoso. Hoy es armador pesquero, cuya compañía da trabajo a decenas de pescadores que laboran en sus embarcaciones, “Don Raúl”, “Dorita”, “Dora del Pilar” y “Pilar” y también en sus oficinas y campo donde arman y reparan boliches pesqueros. Raúl, es en suma, eficiente  hombre de mar, exitoso armador pesquero y feliz padre de familia, cuyos hijos se han sumado a la administración de su compañía.

Con esta crónica, quiero rendir homenaje, a los bravíos hombres porteños que con su esfuerzo y coraje en el mar de Grau, labraron la grandeza de Chimbote, elevándolo en el orbe, con el reconocimiento de “El Puerto Pesquero más Grande del Mundo”. En la persona de Raúl Quijano Delgado, mi amigo, mi profundo agradecimiento y gratitud, por que al ser requerido por un jovencito de apenas 16 años para un puesto de trabajo en la nómina de su tripulación, no dudó en aceptarlo y otorgarle su confianza, aceptándolo como tripulante. Ese imberbe jovencito, era yo... Pasado los años, a veces siento nostalgia por el mar y cuando me permiten los días no laborables de la empresa siderúrgica donde laboro actualmente, me embarco para reactualizar mi admiración y cariño por el Mar Peruano... para ello, mantengo actualizado mi carnet y libreta de embarque... aunque mi madre enterada de estos furtivos retornos, me ha rogado que ya no lo haga... tiene temor que me pase algo malo... la escucharé, no quiero angustiarla...
Nota: El fragmento, donde relato como embarca Raúl, a mi amigo Eudocio Martínez, como tripulante de la lancha “Islay”, lo he transferido a la crónica “Mi amigo Olluquito”, escrita el 29.01.1991.

Chimbote, Enero 08 de 1991
Primera Publicación: En el Periódico “Ultimas Noticias” 
Chimbote (16.01.94)
Segunda Publicación: Diario “Las Últimas Noticias”
(Lunes 22.12.03) Pág. 10
Revisada para el blogger (JAPÓN 31-20110920) Tochigi Ken   
   

jueves, 15 de septiembre de 2011

Las parteras de Chicama (Personajes) - Bitácora 13

Las cigüeñas de Chicama
Las Parteras

Escribe: Hugo Tafur
         (peruano)
Hace mucho tiempo, que esta nota de gratitud, permanece en el tintero. Tengo la seguridad, que muchos al leerla se identificarán con ella, de modo especial los chicameros que recibieron el beneficio de tan singular atención. Me estoy refiriendo a las benditas parteras, cuyo concurso en la atención, consejo y apoyo a nuestras madres, contribuyeron a una feliz y segura manera de llegar sanos y salvos a este mundo. También pretendo con esta nota, hacer un reconocimiento a la labor de esas mujeres, que con su  sabiduría práctica en el mundo de la maternidad, como parteras, desempeñan en el Valle de Chicama con mucha capacidad la noble profesión, posibilitando  con su sabia atención, el nacimiento feliz de cientos de "chicameros" de varias generaciones. Posiblemente, muchos, no ven la importancia de esta actividad y otros con indiferencia la desdeñen; sin embargo, es cuestión de ubicarse en el tiempo y el espacio. Subrayemos, que en todas las épocas que nos precedieron y en todos los estratos sociales, fue necesaria su presencia ya que de su oportuna atención pendía muchas veces la vida y la salud de la madre y el nuevo ser. En épocas pretéritas y aun ahora en muchos pueblos, el alumbramiento en casa es el más deseado, por ser mediático, más íntimo y menos traumático; consecuentemente, generaba la posibilidad de atender con esmero y prontitud las necesidades de la parturienta y el recién nacido.

Fresco permanece en mis recuerdos de niño, las parteras de mi pueblo, personas muy populares y solicitadas, como: doña Jesús de Mendoza, doña María Abanto y doña Andrea Alvarado, tres matronas muy queridas y respetadas por los moradores del valle, pues en sus manos nacieron la mayoría de "chicameros" de varias generaciones. Mujeres sencillas, pero de gran personalidad, con enorme conocimiento y sabiduría, cuya presencia junto a las futuras madres, eran garantía de un parto feliz. Cuando vienen a mi recuerdo, me parece verlas desplazándose por el pueblo con apurado paso, mientras en el camino recibían el saludo respetuoso y grato de grandes y chicos. 

Yo tuve el privilegio de llegar a este mundo con la asistencia y atención de una partera, su nombre me causa mucha ternura y gratitud, Jesús de Mendoza, atendió a mi madre con mucha solvencia y comprensión. Ejercía su profesión con mucho oficio y habilidad; me contaba mi madre, que ella le brindó las atenciones primarias durante su embarazo, dándole consejos y chequeándola periódicamente y con mucha más frecuencia cuando se acercaba el día de mi nacimiento. Mi madre era una jovencita de quince años cuando esperaba mi llegada, por dicha razón, Jesús de Mendoza, puso especial énfasis en el seguimiento de su embarazo, preparándola psicológicamente para un parto exitoso y sin contratiempos como así sucedió. Posteriormente, asesoró por muchos meses a mi madre, en cuanto a mi atención, protección y cuidado. Prácticamente, ella compartió con mi progenitora, la experiencia de ser madre por primera vez, conduciéndola con conocimiento y sabiduría por el misterioso camino del crecimiento del bebé en el antro materno y alumbrar nueva vida. Años después, sigo manifestando por esta respetable mujer mucho cariño, llamándola con reverencia y respeto “madrina Jesús". Nunca olvidé el cariño que me prodigó cuando niño, tanto ella, como su esposo Eusebio Mendoza.

Convencido de la importancia de su trabajo y de la sabiduría con que auscultan y conducen a sus pacientas en estado, me he formulado con mucha admiración algunas interrogantes: ¿De dónde adquirieron tanta sabiduría las parteras de mi pueblo? De manera sencilla, sin complicaciones, cumplen con solvencia su condición de profesionales de la salud, logrando con sus singulares métodos, partos normales sin riesgo. El resultado de mi investigación ha concluido, que las parteras como cualquier galeno de la especialidad, ejecutan un plan de atención para cada caso; previamente, hacen un seguimiento y acompañamiento a la embarazada, con visitas prenatales en un ambiente íntimo, durante las cuales con mucha sensibilidad y valiéndose de tecnologías sencillas como un estetoscopio auscultan, contemplan e interpretan, no solo los diferentes cambios biológicos de las futuras madres y sus bebés; sino también, desarrollaban prácticas directas como la palpación uterina para sentir al bebé, conocer su ubicación, crecimiento, cantidad de líquido, peso, etc. Todas estas visitas, también les permitían formarse un juicio privado del ambiente cultural y psicológico en el cual se desenvuelve la futura madre y en el cual se desarrolla el nuevo ser; información muy apreciada y de gran importancia para la medicina moderna. Estas visitas, también eran aprovechadas, para ir comprometiendo la participación activa del esposo en el nacimiento y futura crianza del bebé. Su actuar tan natural, completo y profesional de las parteras llamó siempre mi atención; mucho más, cuando usaban con mucha certeza  medicina naturista; cuando con movimientos muy precisos acomodaban al bebé en su posición para nacer. Indudablemente, secretos que les viene de la profundidad de los tiempos, del conocimiento ancestral de sus antepasados y de cuya sabiduría ellas son sus depositarias y herederas.

También me preguntaba ¿Porqué tanto autoridades, cómo ciudadanos hemos permitido que pase tanto tiempo sin reconocer la actividad singular de las parteras de nuestro pueblo? Que yo sepa, ninguna de las tres parteras que he mencionado en esta crónica, han sido objeto de algún homenaje o reconocimiento. El sólo hecho, de haber ofrecido su generosos brazos para recibir a tantas generaciones de “chicameros”, son pergaminos más que suficientes para otorgarle sin ambages tal reconocimiento a estas benditas mujeres; sin embargo, nunca es tarde para reparar tal olvido, que se tornaría en ingratitud supina si la obviamos adrede. Pedimos en consecuencia, que el alcalde del pueblo de Chicama, tome la iniciativa y repare tal olvido, reconociendo en sentido homenaje público la actividad profesional tan importante que cumplieron estas hoy envejecidas mujeres que acunaron en su regazo la llegada de la mayoría de "chicameros". Quién asi lo haga, sea recordado por las nuevas generaciones, como una autoridad justa y grata.

Es más, en esta reflexión, quiero proponer a quién corresponda o quién quiera asumir la iniciativa de proponerlo, de cambiar con resolución de alcaldía el nombre de la calle "Usquil", por el nombre de "Jesús de Mendoza", ya que en esta pequeña calle vive esta distinguida matrona, cuya actuación sobresaliente de partera, es reconocida por cientos de "chicameros" que se inclinan respetuosos al paso de esta venerable anciana, cuyos brazos amorosos, le dieron la bienvenida a la vida y cada ser, es más que razón suficiente para otorgarle el recuerdo de gratitud eterna de su pueblo. Reparación oportuna, que las viejas y  nuevas generaciones de "chicameros" aprobarán como una decisión  muy justa. Yo soy uno de ellos.   

Chimbote, Junio 21 de 1968
Publicada 1994: Diario "Últimas Noticias"
Revisada para blogger (JAPÓN - 30-20110915) Tochigi Ken

viernes, 9 de septiembre de 2011

Maestrita Buena (Homenaje) - Bitácora 13



Dayner Aldair, en la fachada
de su Jardín de Niños"Ruso"-2003 
 Maestrita  Buena
Escribe: Hugo Tafur
         (peruano)
El sábado veinte, acudí a la clausura del año escolar 2003, en el Jardín de Niños Nº 302 “Ruso”. Finalizaba la primera experiencia estudiantil de mi pequeño hijo Dayner Aldair  y deseaba estar presente para apoyarlo si fuera necesario; pues, pese a nuestra conversación en casa, no sabiamos como iba a reaccionar al despedirse de sus amiguitos, su auxiliar, su querida maestra y su jardín…"Ha llegado el momento de dejarte, / nuestra labor del año está cumplida; / somos el escuadrón blanco que parte / con la amargura de la despedida"…

Cuando me dirigía a la reunión, un sinnúmero de recuerdos cruzaron por mi mente... el día que evaluaba donde matricularlo, su mamita Miryam, desde Japón, con el cariño y engreimiento que le tenía al pequeñín, abogaba porque escogiéramos donde el se sintiera a gusto y tuviéramos la seguridad de que hiciera un buen Jardín; finalmente, después de muchas idas y venidas   primó el ruego materno, que lo hiciera en el Jardín “Ruso”, ella había estudiado allí y por una cuestión sentimental, le agradaría que él también lo hiciera. Transcurrido el año escolar, estimo que fue un acierto el haber optado por esta posibilidad, no sólo mi hijo hizo un excelente jardín con resultados positivos; sino también, tuvo el apoyo de una excelente educadora y una auxiliar. Satisfecho, pensé, quién sabe algún día cuando él padre, deseará por la grata experiencia vivida en sus aulas, que sus hijos sigan la tradición de iniciarse como estudiantes en el Jardín de Niños "Ruso": "Patio con sol que nunca olvidaremos, / aula donde aprendimos tantas cosas; / pedacito de cielo que aun te vemos / por la ventana abierta entre las rosas”.

(Como acción protectora, acostumbro ejercer sobre mis hijos cuando están pequeños, una “libertad vigilada”, procurando mantenerme a “varios pasos de distancia", a fin  de no se enteren que los tengo observados y se incomoden, permitiéndoles de ese modo, que poco a poco logren confianza y construyan su propia personalidad, basada en los consejos que le damos en casa y el conocimiento que van adquiriendo; sin embargo, de manera muy sutil, les hago sentir que estamos para apoyarlos en lo que necesiten). Fórmula simple, basada en un marco de amor, que nos ha dado magníficos resultados con nuestros hijos mayores.

Daynercito, con un grupo de niñas cantando
en actuación escolar
En ese sentido, cuando tengo que dejarlos en alguna institución educativa, de una manera discreta  analizo el medio ambiente y la infraestructura, afín de establecer si existen “condiciones inseguras” que hago conocer a mis hijos y a los responsables del centro escolar,  formulando las observaciones y recomendaciones que ameriten, según mi conocimiento y experiencia en Seguridad; posteriormente,  me preocupo por conocer su asociación y estoy pendiente de todo lo que signifique apoyar su educación:…”En esa juventud, que hoy balbucea / del saber los primeros rendimientos, / se esconde acaso la futura idea, / que ha de mover del mundo los cimientos”.

Hoy, al finalizar el año escolar, siento que el tiempo dedicado a mi hijo en esta su primera experiencia de vida ha sido oportuna e invalorable, y el cansancio no me hace mella y de hecho desaparece cuando veo que su rostro de niño se ilumina al abrir una revista o un  diario y descubro que puede entender lo que dice. Ahí mi complacencia adquiere picos muy altos, y me enorgullezco, porque entiendo que mi pequeño hijo ya sabe leer.

Dayner recibiendo diploma y felicitación
de su prof. Teresa Arce de Díaz
Ante este hermoso amanecer, feliz realidad, alzo los ojos al cielo para agradecerle a nuestro Creador por esta bendición, las nubes oscuras de nuestro ser primitivo, en el caso de mi hijo, han comenzado a huir ante el despuntar de la luz del conocimiento; una profunda y sincera gratitud me embarga, haciendo fluir desde mi corazón una oración queda a Dios, por haber permitido que mi hijo culmine con éxito su Jardín. Quiero, en nombre de ese pequeño ser que pasó por sus aulas, mi hijo Dayner Aldair, agradecer infinitamente a esas mujeres extraordinarias dotadas de valor, de conocimiento y condiciones para llegar al alma de los niños y con paciencia y cariño retirar ese velo de ignorancia con que todos los seres humanos nacemos.

Finalmente, en las personas de las profesoras, Teresa Arce de Díaz y Asunción Carbajal Valverde, del Jardín de Niños “Ruso”, nuestro homenaje y reconocimiento a la labor anónima y heroica que realizan todas las educadoras y educadores de Pronoeis y jardines del país. Dios los colme de bendiciones:.."Adiós Jardín Ruso, con el alma henchida / de gratitud la caravana parte, / nuestro blanco escuadrón hará en la vida / más de un alto, tal vez para adorarte”.

Crédito: Los fragmentos en letra cursiva, pertenecen al poema "Un blanco escuadrón", aprendido en nuestros lejanos días como estudiantes de Primaria en la "Gloriosa 329", cuyo autor ignoramos por lo que no lo consignamos. 

Chimbote, 22 de diciembre de 2003
Publicado Diario “Las Últimas Noticias”, Chimbote, (24.12.03) pág.10.
Revisada para el blogger (JAPÓN 29-20110909) Tochigi Ken

jueves, 8 de septiembre de 2011

El loco de la papaya (Drama) - Bitácora 13

El loco de la papaya

Escribe: Hugo Tafur
       (peruano)
Ha pasado varios meses desde que Ena Esquivel me lo relatara, y me preguntaba, si podría escribir sobre su experiencia sin traicionar su confianza o echar a perder su primicia... concluí, que el tema a pesar de su vivencia personal no era un secreto en cuanto al sujeto que la motivó, pues la condición de este era de dominio público; ahora, es entendible y de hecho diferente, la reacción moral o espiritual de quiénes contemplan la situación de este ser humano afectado por una alteración cognitiva. En el caso específico de mi amiga, el recuerdo de tal vivencia, quedó grabada en el lienzo de su alma, de donde ella gustaría retirarlo con el bisturí de inspirados pinceles, en una pintura que plasme su impresión de lo que vio y los sentimientos que le embargaron al ver a este ser en medio del basural comiendo con fruición una papaya que alguien arrojó. Ella desea plasmar su visión con colores, yo pretendo plasmar su visión con palabras.  

Solo había sido un vistazo, me refirió, pero fue tal la impresión que le causó el fortuito avistamiento que hasta ahora después de varios meses, lo recuerda con una claridad que la estremece; su humana percepción de mujer y de madre, había fotografiado en un instante y para siempre, el dramático cuadro que vio aquella mañana camino al trabajo. Los pinceles sensibles de su espíritu, habían impreso en el lienzo de su alma a ese loquito greñudo de vestimenta raída que mordía con ansiedad una papaya amarilla recogida en el basural en que se encontraba. Ese boceto lo tenía grabado en su ser. Cuantas veces lo he pensado me dijo: “Me gustaría plasmar ese cuadro que llevo en el alma en una pintura que refleje todo el drama de abandono e inconciencia que viven los seres humanos que han perdido la razón”…”¡Sí, pintar en un cuadro al desdichado ser humano que ante mi vista hizo saltar por los aires la cuerdas más sensibles de mi humanidad…¡Pero que va!..Nunca podré cumplir este deseo…no se pintar…jamás podré plasmar esa visión que llevo a cuestas desde entonces”.

Quizá, solo por decir algo y tamizar su frustración, porque era evidente su imposibilidad, le dije: No puedes frustrarte sin haberlo intentado. Ese “loquito” de la papaya, posesionado en un basural ubicado en la avenida Antúnez de Mayolo, casi en la puerta principal de ingreso a la Empresa Siderúrgica del Perú – Siderperú, sería un marco excelente de tu obra; o también, la bahía de Chimbote con sus lanchas y botes o el Cerro de la Juventud…hizo silencio, estaba claro que no logré convencerlo. El cuadro pintado en su alma de mujer, seguiría inédito…cuantas impresiones sublimes captadas o inspiradas se quedan así, sin hacerse reales y ver la luz. Poco después nos despedimos y colgué el teléfono…yo me quede cavilando.

¿Serán los dementes abandonados los que nos presentan los cuadros más dramáticos? Sin programas asistenciales para tratarlos a tiempo y quizá frenar su deterioro cognitivo, son abandonados a su suerte por sus familiares y comienzan a deambular por la calles, a veces pasivos y otras esquizofrénicos y violentos.  El problema a partir de ahí, implica no solo un problema moral sino ético, es un ser humano cuya razón esta perdida en los vericuetos de su ser y cuya actuación inconsciente, es vista, por quienes nos creemos libres de alteraciones cognitivas con despreocupación e indolencia y en casos censurables como el hazmerreír. El caso más emblemático en nuestro puerto, fue el de Ciriaco Moncada, conocido como el “Loco Moncada”, quién expresaba su estado mental de una manera peculiar, cambiando su vestimenta, a veces de pescador “tirando aguja” en una esquina céntrica, fabricando bolsas o hamacas de red; también fungiendo de político, vestido “elegantemente” con terno negro, chaleco y sombrero, del mismo color; o representando la “via crucis” del Señor Jesús, con una cruz de madera a cuestas; en todos los casos, lanzaba peroratas que hacían dudar de su insania, pues conllevaban mucha sabiduría y puntería contra las autoridades y políticos de turno.

En todos los tiempos, siempre me resultó curioso que a los escritores y poetas nos endilguen el "sambenito" de locos; posiblemente, al hacer ejercicio de nuestro oficio dejamos entrever que lo somos, ya que a pesar de las vicisitudes cumplimos nuestra vocación con alegría, diciendo y escribiendo con convicción, constituidos en esclavos voluntarios de nuestra pasión de escribir. Erasmo de Rótterdam, en su obra “Elogio de la Locura”, hizo de la locura un personaje, que al darle voz, ejerce una sátira moral contra el conocimiento y el saber incorrecto de su tiempo, critica al hombre por su pasividad e incapacidad de ver la mentira y la maldad;  así como Ciriaco Moncada, alabó en algún momento su estado mental, pues alguna vez expresó con felicidad y orgullo de loco: “¡Soy loco porque tengo la mente clara en un mundo de trastornados!" Quizá, quiso afirmar en su filosofía, que los cuerdos en su estupidez y ceguera, hacen cosas peores que las que haría un loco loco.

Japón-Tochigi Ken; Ashikaga Shi (08.02.2011) Hora 21:40
Revisada para el blogger (JAPÓN 28-20110908) Tochigie Ken

miércoles, 7 de septiembre de 2011

EL MAGO BIONDI (Personajes) - Bitácora 13

¿El futuro Houdini peruano?..
Guillermo Felipe…El Mago Biondi

Por: Hugo Tafur
      (peruano)
Hace aproximadamente tres años -cuando veía la televisión- mi atención fue cautivada por un jovencito vestido de azul, con mucha personalidad y ademanes de director de orquesta sinfónica por los pases finos y delicados de su batuta; de inmediato trajo a mi memoria ese personaje de mi niñez creado por Lee Falk y Phil Davis, me refiero a “Mandrake El Mago”, cuya actuación en los “comic” de mi lectura hizo las delicias de mi niñez; sobre todo, cuando usando su gran poder de ilusionista, junto a Lotario y Narda, su compañera, atrapaban a delincuentes y criminales. Sí porque Mandrake, además de mago e ilusionista, era un paladín de la justicia. Bueno, pero lo que hacía este joven en su presentación, simplemente me sorprendió, cerró su actuación con mucho oficio, brazo alargado, puño cerrado, un toque de su varita mágica sobre el y apareció de la nada una linda paloma blanca, que batió triunfal sus bellas alas.

Aunque mi admiración quedó sembrada por el oficio que mostró este jovencito, era evidente que era un mago en ciernes, de pronto, me dije, entusiasmo juvenil momentáneo que pronto se apagará abandonando la actuación y pasará a otra inquietud como hacen los jóvenes de ahora… y me olvidé de él. Hasta que un día, mientras navegaba por internet, encontré unos vídeos rotulados “El mago Biondi”, grata sorpresa, era el joven mago de mi admiración; repetí una y otra vez las grabaciones, se le notaba más cuajado, con más convicción, con dominio de escena, haciendo y brindando espectáculo con su actuación, al extremo de tener cautiva a su audiencia que participaba y lo aplaudía sin regateos. Con esta vista, la persona de esta joven promesa quedó actualizada en mi interés.

Desde entonces, he procurado mantenerme informado, sobre su carrera en el maravilloso mundo de la magia y la fantasía como arte, y he descubierto que Guillermo Felipe, que así se llama,  lleva impreso en el alma su amor por la profesión, él es mago convicto y confeso desde siempre, su vocación nació con él y el es consciente de ello, por eso, con mucha responsabilidad se prepara y se cultiva. Estudia en paralelo ingeniería industrial, en la Universidad Garcilaso de la Vega y realiza cursos de teatro y actuación en la Universidad San Martín de Porres; como institucionalista, es miembro activo del Círculo de Magos del Perú-CIMAPE y miembro del Sindicato de Técnicos y Artistas Circense del Perú; y a pesar de tener menos de veinte años, puede exhibir una amplísima hoja laboral como artista, la que adquiere ribetes espectaculares por su juventud, por su profesionalidad y por los lugares donde ha actuado, frondoso listado que sería largo enumerar, subrayemos solamente, su última actuación, la misma que ha sido trasmitida a nivel nacional, en unión corporativa por los canales de TV del Perú, con motivo de la Teletón 2011, a favor de los niños Hogar Clínica “San Juan de Dios”.

Ahí, frente a la expectante mirada de millones de peruanos que seguían la Teletón 2011, Guillermo Felipe “El Mago Biondi”, con la simpatía que irradia nos mostró de que esta hecho y cuanto podemos esperar de él en el futuro. Que lejos quedaron los días de florituras con cartas, aparición y desaparición de palomas y conejos, cintas interminables extraídas de su boca, mezcla de sabores y recuperados sin mezclar, etc. etc. con el broche espectacular de su presentación, cuando ante la mirada estupefacta de Violeta Ferreyros (Trampolín a la fama); Gonzalo Torres (A la vuelta de la esquina) y Danuska Zapata (animadora) ejecutó su prueba cumbre “La Metamorfosis”. Prueba máxima, ejecutada solo por los grandes, como  el gran mago Harry Houdini.

Antes, ya habíamos contemplado con muchos nervios y expectativa el traspaso con enormes tubos de la caja de la muerte, donde se encontraba Danuska Zapata, causando enorme admiración verla salir sana y salva de la prueba, sin un razguño; pero no fue suficiente, la gran actuación de “El Mago Biondi”, que nos había mostrado su ingenio y habilidad con hechos sorprendentes y espectaculares, tenía su corolario: “La Metamorfosis”,  el joven mago fue atado con cadenas, luego asegurado dentro de una bolsa de tela, cuya integridad fue constatada por Gonzalo Torres y así mancornado, se le encerró en un baúl de madera, cuya tapa fue asegurada con candado. Acto seguido, su “partner” saltó sobre el baúl y provisto de un enorme biombo rectangular que configuraba un enorme tubo de tela negra desapareció al levantarlo sobre su cabeza y en fracción de segundos al bajarlo apareció triunfante “El Mago Biondi”, libre de su encierro, las expresiones de admiración y júbilo de los presentes calificaron al acto de apoteósico. Poco después era liberado el “partner” quien estaba en el baúl encerrado en las condiciones que se encerró al joven mago.

Esta actuación a nivel nacional de Guillermo Felipe, “El Mago Biondi”, nos deja claramente establecido su gran derrotero y enorme progreso en el mundo de la magia y el ilusionismo artístico. Nos deja totalmente complacidos y convencidos que nos encontramos ante un ser excepcional, que enrostra su futuro con orden, disciplina, trabajo y esfuerzo responsable para alcanzar sus metas anheladas y con ello, junto a su hermano Nicolás, quien funge de “Manager”, responde con creces al apoyo incondicional de sus amados padres: Mirtha Cunza Kiyan y Guillermo Biondi Fernald. Por nuestra parte, ante la pasión con que Guillermo Felipe asume su futuro, cuidando el fuego sagrado de su vocación, sin dejarse seducir por la fama efímera, sino, cimentándola con trabajo arduo,  constancia de ladrillo y sabia sencillez, debemos decir con convicción, que nos encontramos ante el prospecto de un gran profesional de la magia como arte... ¿Un Houdini?.. Porqué no. Guillermo Felipe, con su arte, puede hacer la vida más placentera de millones de hombres, mujeres y niños aturdidos por el egoísmo y la maldad del mundo. Su varita mágica de la ilusión y la fantasía, ayudará a pintar de colores la vida gris de tantos niños peruanos y del mundo, arrancándoles sino carcajadas, sonrisas de alegría. Ellos que nunca pidieron que lo trajéramos a este valle de lágrimas, merecen lo mejor de su actuación. Te aplaudimos de pie "Mago Biondi".

Crédito: Las fotos que ilustran el tema han sido tomadas de internet

Japón-Ashikaga Shi, Miérc. 07.Set.2011- Hora 15:20
Revisada para blogger (JAPÓN - 27-200110907) Tochigi Ken

viernes, 2 de septiembre de 2011

CPP"Santa Rosa de Lima" - Bitácora 13



El diamante auriverde que todos los
santarrosinos lucen con orgullo en el pecho
  C. P. P.  “Santa Rosa de Lima" 
Bodas de Oro

Por: Hugo Tafur
(peruano)
En mi alucinación lejana, contemplo el nacimiento de un nuevo día desde el Malecón Graú… siento las ráfagas de viento ligeramente frías que me acarician el rostro, brisa matutina, que bisbiseando sobre la superficie del mar chimbotano viene a estamparse en la piel para darnos ese color cobre característico de los "huanchaqueros" de antaño, sello inconfundible de nuestra “nacionalidad” chimbotana… identificación, que llevamos impresa en el alma, por la tierra que nos vio nacer y que estemos donde estemos en el mundo, nos hace añorar a nuestra tierra deseando volver... “Los Pasteles Verdes”, embajadores indiscutibles de nuestra música, así lo subrayan en su homenaje al Centenario de Chimbote: "Dicen que lejos se olvida / pero a mi tierra no olvido / tú mi suelo querido / tu mi sueño tan vivo / como te he de olvidar / no te puedo olvidar / Chimbote…Chimbote / mi tierra, mi ciudad que quiero / Chimbote…Chimbote / ahí esta lo que sueño / mi sangre, mi raza, mi casa / y verlos es lo que más quiero…” 


Promoción 1976 "Teodora Caritas"

El próximo treinta de agosto, uno de los más emblemáticos colegios de Chimbote, el CPP “Santa Rosa de Lima”, celebrará sus “Bodas de Oro” de fundación, por lo que con mucha razón, se ha constituido en el foco de atención de los porteños, pronto el “alma mater” del diamante auriverde, será el lugar de mayor afluencia y la institución educativa más celebrada. Para evento tan especial, todos sus estamentos, de profesores, padres de familia y alumnos, -incluidas las  promociones que salieron de sus aulas- trabajan con mucho esmero, en la organización de tan magna fecha. Ese día, las y los estudiantes de ayer, contritos, volverán a pisar el templo del saber que un día los albergó, la juventud de ayer, volverá rebozando de amor y gratitud, para reencontrarse con los profesores y amigos de siempre… mientras, se me ocurre, en el cielo chimbotano, flotará las notas grandiosas de esa bella canción escolar de antaño:“Cual bandada de palomas que retornan al vergel / recordemos al colegio / con cariño y gratitud…” en las voces de un coro angelical de los santarrosinos que se adelantaron al más allá.

Faltan sólo unos días, para reencontrarse con la irrepetible etapa de la adolescencia, donde el día a día hermana, y se impregna con el fuego de lo inolvidable en nuestro ser para siempre... ya jamás se olvida esos días... Nadie ceja en seguir coordinando detalles, el  entusiasmo impreso desde el principio por las diferentes comisiones se manifiesta contagiante; decenas de llamadas telefónicas y correos en la red informática van y vienen cada día coordinando actividades para estar presentes. Unos vendrán del extranjero y otros de diferentes ciudades del país que se unirán a los que residen desde siempre en Chimbote; las "chicas y chicos santarrosinos” están embargados de mucha ilusión, incentivados por esa magia del recuerdo grato de la época estudiantil y al igual cuando se acercaba abril esperan con mucha ansia acudir a la celebración de las "Bodas de Oro", como antaño a su primer día de clases. Todos estos recuerdos acicatean el alma y brota a torrentes la alegría, animándose unos a otros para estar presentes en fecha tan significativa.

Promoción 1976 "Teodora Caritas"... juntas después de
treinta y cinco años
Cada promoción tiene entre sus planes no sólo a los queridos compañeros de ayer, sino, a sus maestros; a esos hombres y mujeres de quienes de alguna manera son copia, pues con su afecto y ejemplo les trasmitieron en las aulas el amor por el estudio, el trabajo, el orden, la disciplina y con ello, hábitos y valores éticos que los blindaron para enfrentar el futuro con éxito; al configurar su personalidad con una autoestima que les permitiría desenvolverse con confianza en cualquier actividad. A esos escultores intelectuales, de pronto humildes y cargados de años, que no han visto por mucho tiempo, quieren tenerlos presentes y propiciar la oportunidad para cada una expresarle su cariño y gratitud.

Sin embargo, debemos aclarar lo siguiente, si bien, las “Bodas de Oro” será una ocasión especial para que los “santarrosinos” se reencuentren en mayor número, esta hermosa costumbre ya es tradicional desde hace algún tiempo. Año tras año en el mes de agosto, muchos vienen a celebrar el aniversario del "alma mater" y reencontrarse con sus maestros y condiscípulos de antaño, hábito saludable, que les permite no solamente la alegría de  un rencuentro periódico, sino, la oportunidad de actualizar esa hermosa relación de amistad fraterna surgida en la intimidad de las aulas desde la adolescencia. También, ocasión para reiterar su agradecimiento, su gratitud y cariño, a  los apóstoles de la educación que con su trabajo afectuoso prendieron la luz del intelecto. Maestras y maestros que hoy envejecidos requieren del cariño y la confirmación de que su siembra y esfuerzo no fue vano.

En lo que a nosotros respecta, hace muchos años que nos hemos identificado con el Colegio Particular Parroquial  "Santa Rosa de Lima", pues nos resulta caro y añorado cuando pensamos  que sus patios y paredes guardan el eco de las pisadas y risas de todas la promociones que salieron de sus aulas; pisadas y risas también, de una santarrosina que es un ser muy especial para mis hijos y para mi, la misma que al igual que otras jovencitas de su promoción forjaron su personalidad en ese recinto sagrado del intelecto, saliendo el año 1976, como integrante de la Promoción "Teodora Caritas"; razón grata, por la que hemos querido escribir esta nota y sumarnos a la algarabía de saludar las "Bodas de Oro" del Colegio P.P "Santa Rosa de Lima",  y con ello, a todas las promociones que se forjaron en la fragua de sus aulas; igualmente, a los profesores, que con paciencia, amor y fe, cincelaron sus almas juveniles, haciendo de ellas, seres de espíritu triunfador, listas para enfrentarse a la vida con la seguridad de vencer y ser felices.
     

Recuerdos, alegría y fraternidad en el reencuentro

En ocasión tan especial, saludamos a todas las promociones que un día lucieron con orgullo el diamante auriverde en el pecho, insignia de su “alma mater” que se apresta a celebrar su “Bodas de Oro”, cincuenta años, implica un largo camino de dura labor, jalonado de tristezas, alegrías y triunfos, con promociones de mujeres y hombres dignos, cuya moral y nivel intelectual, ha dado profesionales y ciudadanos que son el orgullo de Chimbote. Gracias Colegio "Santa Rosa de Lima", gracias por albergar el bendito taller donde se cincela el alma y el corazón de nuestra juventud porteña. A todos ¡Feliz Bodas de Oro! Que Dios los bendiga.

Crédito: Todas la fotos que ilustran el tema, han sido proporcionadas por nuestra querida amiga Pili Caamaño

Japón, Tochigi Ken (14.08.11) Sukedo Higashiyama
Archivo BITÁCORA 13 (14082011) Japón
Revisada para el bogger (JAPÓN 26-20110902) Tochigi Ken
 

sábado, 13 de agosto de 2011

GLORIOSA 329 DE CHIMBOTE - Bitacora 13


Con el orgullo de su tradición, desfilan
marcialmente los alumnos de la Gloriosa 329
Don Roosevelt  Menacho Duque
Maestro de luz y vida
Escribe: Hugo Tafur
         (peruano)
Quienes lo conocimos y fuimos sus discípulos siempre lo recordaremos con mucha gratitud. Cuando se escriba la “Historia de la Gloriosa 329”, obligatoriamente habrá que ocuparse de él pues por muchos años, mientras fue su Director, significó tanto para el centro educativo que presumo era su misma alma, su mismo espíritu, su misma personalidad; por lo que, no reconocer la gravitación de su actuar en el nivel educativo que alcanzó la “Gloriosa 329” por esa época y los éxitos logrados en las distintas disciplinas en la  que participó, sería una ingratitud, sería escribir una historia gris de cifras y datos cronológicos sin alma.

Don Roosevelt Menacho Duque, supo primero, infundir en sus colegas esa mística de fe y esperanza que se empina por encima de las dificultades y limitaciones de un centro educativo del Estado. Logró que se identificaran con esa ansia de trascender y no quedarse en la rutina de un simple profesor de aula, sino de dejar huella y hacer historia, trabajando con la argamasa humilde de muchachos modestos y hacer de ellos triunfadores. Don Roosevelt Menacho Duque, no sólo le imprimió a su administración su sello personal de trabajo y entrega; sino también, se constituyó en un “Maestro de luz y vida”, al estimular con su ejemplo de caballero cabal, el camino a seguir desde niños para construirse una personalidad digna y respetable basada en el estudio, el trabajo y la honradez. Decena de muchachos de ayer, dignos ciudadanos de hoy, así lo atestiguan.

Maestros, padres de familia y alumnos, imbuidos
de un mismo espíritu en la Gloriosa 329-Chimbote
A esa persona que dignificó la labor del maestro y que fue orgullo de su sector, quiero referirme en esta crónica que espero tenga la virtud de retrotraer para las nuevas promociones de la “Gloriosa 329” y de nuestro puerto, el conocimiento de la labor excepcional de este singular maestro en el Chimbote de ayer. Don Roosevelt Menacho Duque, fue un hombre admirable y admirado, sencillo pero lleno de sabiduría, cuya actuación como Director lo encumbró como un hombre que ante todo fue maestro y que sólo el tiempo inexorable lo pudo retirar de la carrera jubilándose seguramente satisfecho de su actuación, pues por donde caminaba el anciano maestro, los porteños le expresábamos consideración, respeto y gratitud.
     
Como un homenaje a su persona, voy a  relatar una anécdota donde el anciano maestro muestra su sapiencia, perspicacia y sabiduría para resolver una travesura en la que indudablemente, estaba en juego su autoridad. Era los años, en que la “currícula” escolar, establecía actividades agrarias como parte de la formación del educando y estas se cumplían en “el huerto escolar”. Era casi fin de año y como siempre no faltaban los amantes del recreo y la flojera, que recién caían en cuenta que estaban a punto de perder el año y ser aplazados. Estos náufragos ponían especial atención en “su chacrita” como tabla de salvación para superar el año aunque sea raspando y con mucho empeño la transformaban para el día del examen en una “granja modelo” trayendo prestado una serie de animalitos y aves domésticas para adornar “la chacrita”. Indudablemente, la necesidad aguza el ingenio.

El huerto escolar, trabajado con esmero
El día del examen, el huerto escolar lucía hermoso, allí estaban los rabanitos, las zanahorias, los nabos, las lechugas, las coles y…¡Oh, tentación!.. rojos, brillosos y apetitosos, los tomates de los náufragos, los que esperaban una nota excelente para salvar el año. Pero cuando no, “cuando el maligno mete la cola” todo puede cambiar en un santiamén y eso es lo que sucedió; alumnos de años inferiores se acercaron al huerto a contemplar las aves, mientras miraban de soslayo a los tentadores tomates y todo fue, que uno de ellos arrancara uno de la mata y todos se precipitaron dentro del sembrío como langostas, dejando la parcela en un estado deporable y arruinada. Apenas se enteraron los náufragos de esta invasión, pusieron el grito al cielo y estuvieron a punto de tomarse la justicia por las manos, pero gracias a Dios no ocurrió así, porque no pudieron identificar a quiénes tenían sus tomates en el estómago. Si no, menudo problema que se hubiera armado.

Los afectados y compungidos alumnos, acudieron en busca de la justicia del anciano Director quién los escuchó sin inmutarse; apenas despidió a los alumnos, dispuso que de inmediato se tocara la campana convocando a formación general en el patio. Ante el tañer sordo de la campana, presto los alumnos se dirigieron a cumplir la orden. Los profesores, cada uno en su sección disponían formación ordenada en espera del Director que no tardó en aparecer...muy serio, avanzó desde la dirección a paso largo y contra su costumbre, cruzó el patio en línea recta entre las columnas formadas por los alumnos. Parecía una actitud estudiada, psicológica, imponiendo su figura y autoridad.

Cruzó el patio... por entre los alumnos
en formación
Ya en el estrado, con gravedad paseo la mirada por la multitud de alumnos, que expectantes por lo ocurrido con los tomates en el "huerto escolar", cariacontecidos sentían vergüenza ajena, debido a haber adoptado una actitud de solidaridad con los transgresores que conformaron las “hordas” destructoras. Nadie sabía como iba a resolver el problema el justiciero anciano, parecía que “ahora, si la tenía gorda”. Luego de mandar ¡atención! ¡descanso! Volvió a pasear la mirada por la multitud de alumnos en formación y dijo: “Alumnos, quiero que tomen con mucha serenidad lo que les voy a decir, pero luego actuaremos con mucha rapidez. Esta mañana, un grupo de alumnos han arrancado y comido tomates del huerto escolar sin saber que estaban fumigados con un antiplagas.., líquido venenoso, que si bien es de efecto retardado, causa la muerte. Por eso hemos solicitado a las autoridades la presencia de médicos y enfermeras del Centro de Salud, para que inmediatamente sean inyectados y contrarestemos la acción venenosa; así que, todos los alumnos que comieron los tomates deben dirigirse de inmediato al salón grande junto a la dirección donde serán atendidos”.

Ni que decir la conmoción que causó esta declaración, algunos “ya sentían” los estragos del veneno y se dirigieron presurosos al lugar indicado para ser atendidos primeros. Cuando el salón estaba rebosante, volvió a preguntar si nadie quedaba fuera que debiera ser atendido. Todos los demás en sus salones, cuchicheaban sobre la desgracia de sus compañeros y especulaban en un ambiente de incertidumbre y compás de espera, sobre “quién moriría primero”. Transcurrió la mañana... y la “medicina” le fue aplicada a cada uno sin tardanza,

Hoy a la distancia, distingo con claridad e hilaridad, la estratagema aplicada. Todos los destructores del huerto y quiénes comieron los rojos tomates cayeron en  la redada de este maestro excepcional. Uno a uno les fue aplicado el antiplagicida, un par de latigazos en las posaderas y luego fueron enviados a sus casas para que se presentaran con sus padres en la escuela. Creemos que por esa época, donde los padres no perdonaban comportamientos tales, le aplicaron una segunda dosis, para que no le quede ganas de destruir y hurtar lo ajeno.

Así era este maestro, magnánimo y noble; pero a su vez, justiciero y disciplinante como un Salomón moderno. Su sabiduría proyectaba conocimiento perenne y nos preparaba para el futuro, por ello no creo exagerar cuando lo defino como un “Maestro de luz y vida”. Donde se encuentre, nuestro más sentido homenaje y gratitud.

Crédito.- Todas las imágenes que ilustran el tema, han sido tomadas de internet

Chimbote, Julio 06 de 1980
Publicado: En el Diario “Las Últimas Noticias” de Chimbote (1996)
Revisado para el blogger (JAPÓN 25-20110813) Tochigi Ken